6 señales para saber si tu hijo necesita ortodoncia

Perder el miedo a acudir al dentista es fácil, y cada vez las clínicas y profesionales apuestan más por hacerlo atractivo desde las primeras visitas en la infancia. De hecho, se recomienda que las primeras visitas al ortodoncista se hagan a los seis años, de forma que si hay algún problema de salud bucal se pueda detectar y ponerle solución cuanto antes, en sus inicios.

Si bien algunos problemas que puedan sufrir los niños o adultos respecto a su salud bucal son de tipo genético, existen otros problemas que son derivados de malos hábitos. Acudir al ortodoncista a una edad temprana te ayuda a poner solución en los mejores momentos del crecimiento.

En nuestra clínica dental de las Rosas, en Madrid, sabemos que hay muchas señales que los padres pueden observar de forma fácil y que les darán pistas para acudir con su hijo al ortodoncista y poner solución.

Señales que padres y madres pueden observar para acudir al ortodoncista.

  1. La pérdida prematura o tardía de las piezas dentales es una señal inequívoca. Los dientes de leche salen en torno a los 8 meses y los definitivos a partir de los 7 años. Si observamos que hay retrasos debemos estar alerta.
  2. Si detectamos problema al morder o masticar debemos estar alerta ya que es una señal importante de que algo no va bien.
  3. Los dientes separados o apiñados son una señal clara.
  4. Si son frecuentes los chasquidos al abrir o cerrar la boca o al masticar es un indicativo que algo no va bien. Esto, habitualmente genera dolores de cabeza, pero muy pocas veces los padres lo relacionan con la boca.
  5. Mandíbulas y dientes grandes y no proporcionales con el tamaño de la cara del niño o niña, así como dientes inferiores o superiores que sobresalen.
  6. También es una señal a tener en cuenta observar dificultades cuando se habla, el hecho de que la lengua se interponga en exceso e impida la hablar de forma clara.

Ante cualquiera de los síntomas indicados en este artículo recomendamos la visita al ortodoncista, ya que tratar todos estos problemas en la edad infantil es mucho más sencillo y rápido; además de conseguir unos mejores resultados.